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Día Internacional del Trabajador

 

Primero, dar las gracias a mi pareja Claudio, escritor de Blog la Selva por la imagen de la noticia.

Segundo, con motivo del día internacional del trabajador, no quería dejar pasar la ocasión de hacer una pequeña reflexión sobre lo que la tecnología puede o no afectar en el trabajo.

El impacto de la tecnología sobre la estructura del trabajo es enorme. Ésta influye positiva-mente en los trabajadores en numerosos aspectos como la eficiencia, la comunicación, la capacitación o la flexibilidad.

Un nuevo paradigma que exige a los profesionales enfrentarse constantemente a nuevos retos y desarrollando nuevas habilidades: si se quiere ser competitivo, hay que adaptarse a la incesante evolución del mercado.

Si bien el desarrollo de las nuevas tecnologías, desde el siglo XIX, ha traído consigo una preocupación por la automatización y reemplazo del trabajo o la extinción de determinadas labores, los avances experimentados en los últimos tiempos invitan al optimismo.

Según un reciente estudio de Deloitte​, gracias a la tecnología se está produciendo un aumento de puestos de trabajo en sectores enfocados a la creatividad y al ocio.

El estudio, realizado teniendo en cuenta el censo británico desde 1871, sostiene que, pese a que se sustituyan cierto tipo de trabajos manuales, el progreso tecnológico ayuda al aumento de la productividad y el empleo en otros sectores, como el de la salud, la educación y otros servicios profesionales.

La investigación de la consultora mantiene que, si, por ejemplo, aumenta el material y las nuevas estructuras digitales o robóticas, existirán más expertos e ingenieros que deban ocuparse de este tipo de tareas. Más cualificación y mejor calidad de los trabajos.

La revolución tecnológica ha traído consigo, por tanto, necesidades que las empresas e industrias han suplido con nuevos puestos de trabajo. Internet ha sido, en este sentido, uno de los fundamentales generadores de curiosas y exigentes profesiones.

Figuras inimaginables hace diez años como el piloto de drones están, a día de hoy más que integradas. Especialistas en protección de datos, webmasters o webgardener, programador de aplicaciones móviles, coolhunter, el forense digital o los ingenieros de software son también puestos de trabajo creados gracias a Internet.

Hoy en día, la necesidad de estar en el mercado digital, llevar a cabo una buena gestión de la imagen de la marca y una estrategia diferenciada frente a la competencia y estar preparado para optimizar las relaciones virtuales con los clientes son algunas de las razones que han motivado la creación de este tipo de empleos.

Pero no solo ha sido el imparable avance de Internet el que ha supuesto nuevos puestos de trabajo. Los avances en biotecnología, ingeniería genética o robótica, también empiezan a aportar nuevas estructuras de empleo que serán decisivas para la creación e innovación en las sociedades del futuro.

Se demandan así profesionales con plena formación digital, adaptada a los continuos cambios tecnológicos, pero con cualidades exclusivamente humanas. La especialización en la resolución de problemas, por ejemplo, se convierte ahora en una habilidad muy valorada en las empresas.

Casi todos los trabajos humanos requieren que realicemos una combinación de los siguientes cuatro tipos básicos de tareas: manual repetitivo, manual no repetitivo, cognitivo repetitivo y cognitivo no-repetitivo. Cierto es que llegará un momento en que cualquier trabajo humano podrá ser sustituido por el de una máquina pero la pregunta más acertada sería cuándo.

Existen una serie de trabajos que serán excepcionalmente difíciles para que una IA pueda llevarlos a cabo, debido a su subjetividad. Cada uno de los siguientes trabajos requiere una combinación única de intuición humana, razonamiento, empatía y emoción, por lo que será difícil entrenar a un sistema de IA. El factor común, como vemos, es la humanidad.

Maestro de Educación Preescolar y Primaria

A menos que intentemos convertir a nuestros niños en pequeños ordenadores, la profesión de maestro debería ser de las pocas profesiones que se mantengan tal y como las conocemos. Está claro que tendremos que establecer una edad mínima relacionada con la integración hombre-máquina de cara a la educación emocionalmente satisfactoria que necesitan los más pequeños. ¿Si queremos que se comporten como humanos deberían ser educados por robots? La polémica y las opiniones están servidas.

Atleta profesional
El inventor estadounidense Raymond Kurzweil estima que en 2045 los ordenadores serán 1.000 millones de veces más potentes y poderosos que todos los cerebros de los seres humanos que habiten la Tierra. Sin embargo, ¿nos imaginamos equipos de fútbol compuestos por robots? ¿Resultaría igual de divertido para los aficionados? ¿Y unas olimpiadas de robots? Está claro que los robots no necesitan superarse y competir por quién es el más veloz, el que salta más alto o quien nada más rápido no tendría el mismo sentido que para los seres humanos tiene el deporte. Así pues, el trabajo de atleta profesional sería de los últimos en caer en esta futura sociedad de tecnología reinante, a no ser que el deporte dejase de ser una prioridad en nuestros intereses.

Político
¿Robots políticos? La política sin seres humanos parece poco probable en estos momentos. ¿Necesitarán las máquinas la política? A corto plazo no es un concepto que veamos plausible. Por el momento, los humanos serán los únicos en la escena política de la sociedad del futuro. Por ello, -por suerte o por desgracia- estarán entre los últimos profesionales que perderán sus empleos a causa de la era de los robots.

Juez

Esta función requiere evaluaciones objetivas y subjetivas, algo nada fácil para la inteligencia artificial. Hacer juicios subjetivos requiere no solo vastos conocimientos de la ley de cara a su aplicación, sino conocer y evaluar las ramificaciones de sus decisiones con objeto de su juicio sea preciso y justo. Esta función de juez puede ser ampliada a todos aquellos trabajos que necesiten de una evaluación, como un juez de un concurso de tartas.

Profesional de Salud Mental

De nuevo llegamos al mismo punto de subjetividad. Los expertos en salud mental como los psicólogos o los psiquiatras serán los últimos trabajos a los que los robots podrán acceder. Por muy competente que sea una IA, no llegará, a corto plazo, al nivel de comprensión que tenemos los humanos.

¿Y los artistas?

La tecnología ya ha tenido un enorme impacto en la economía de las artes. Y, por mucho que deseemos que no sea así, es probable que ninguno de estos puestos de trabajo sea intocable en el futuro.

Doodle de Google 2017

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